viernes, 6 de julio de 2018

#Origireto2018: Julio #1


Restregó con fuerza el jabón contra su cuello, tanta que incluso llegó a hacerse daño a sí misma con las uñas. Contuvo un sollozo y agitó la cabeza.

Sin embargo, al cerrar los ojos, veía a aquel hombre de nuevo y sus peores pesadillas se volvían realidad en el tiempo en el que la luz no entraba en su retina.

Los abrió de inmediato y dejó que el agua se llevase todos sus miedos. Trató de no pensar, pero mientras más intentaba, más recordaba.

No le gustaba recordar.

Se suponía que ya lo había superado, y así era. Habían pasado seis meses desde ello, y casi no había pensado tanto gracias a Hana.

Sobre todo por Hana.

No sabría qué sería de ella si Hana no estuviera.

Sonrió al pensar en sus ojos verdes mirándola con esa dulzura. Con ese amor. Ese amor que la había sacado de la más profunda oscuridad.

Acarició su, aún creciente, estómago mientras se secaba con la otra mano los cortos cabellos castaños y se miró en el espejo.

Quizá el recuerdo de aquella noche volviese de nuevo por esa noticia.

La noticia de que su bebé iba a ser un niño.
No era que le dejase de querer menos por ser un chico. Nada que ver. Sólo que su experiencia con el género masculino no había sido precisamente la mejor.

Además, sabiendo la genética de ese bebé que esperaba, ¿y si salía igual a su padre? ¿Y si no le criaba bien, y se convertía en un ser despreciable?

La sola idea de ver a su hijo tras las rejas por un delito tan deporable como una violación le estrujaba el corazón. O peor. ¿Y si llegaba a ser un asesino violador?

A ese hombre poco le faltó para matarla. Tuvo suerte de que alguien acudiese a su rescate, tarde, pero pudo ayudarla a que no la callase para siempre.

Nunca olvidaría los detalles, ni esa cara. Tampoco olvidaría el abandono de su familia, su desprecio, y la ayuda de Hana, sobre todo esos primeros días que no quería que nadie la tocase, ni siquiera ella.

El recuerdo de esa fatídica noche estaba en su vientre, y aunque le había costado aceptarlo, ese bebé seguía siendo su sangre y ella lo quería. De veras que sí. Pero tenía miedo de que la genética se heredara tan fatalmente que su pequeño acabase volviéndose como su "padre".

—¡Cariño, estoy en casa! He tardado en encontrar una pastelería abierta a estas horas, pero conseguí tu pastel...

Hana calló al verla, y soltó la bolsa de la pastelería en el suelo, acudiendo a ver a su mujer, que estaba en el suelo de la habitación, con las rodillas contra su pecho y sus brazos rodeando su estómago.

Las lágrimas habían empezado a correr por el rostro de Tara, y Hana las limpió con preocupación.

—Tara, cariño, ¿qué pasa? ¿Estás bien? ¿Te duele algo? ¿Quieres que vayamos al hospital...?

—No, no, estoy bien... En serio, Hana...

—No estás bien. La Tara que está bien sonreiría —acarició su mejilla—. Sabes que puedes confiar en mí, cariño.

Hana levantó su mano izquierda y señaló su anillo para añadir:

—Después de todo, estamos casadas, y eso es para las buenas y malas, y eso incluye soportar tus berrinches.

Tara rió un poco. Hana siempre lograba hacerla reír.

—Es que... Hana, tengo miedo —confesó—. De verdad, no sé qué haré si el bebé se convierte en un violador. O un asesino. O un asesino violador. O... —suspiró, agotada—. Tengo miedo de que sea como.... Él.

Hana sonrió comprensiva.

—Tara, Tara... ¿Por qué piensas tanto, tonta? —le dio un leve golpe en la cabeza—. Escucha. La personalidad no es hereditaria. Ese hombre y el niño no comparten más que el ADN. La crianza del niño dará como resultado su personalidad, y te aseguro que va a tener la mejor infancia.

—Pero... Ese hombre está en la calle, Hana. ¿Y si se entera y lo reclama? ¿Y si quiere derechos? ¿Y si tengo que volver a verle...?

Hana apretó los dientes ante el recordatorio de la libertad de ese hombre.

—No lo hará, Tara. Lo vamos a registrar a nombre de las dos. Me da igual si tengo que enfrentarme a toda la policía o a medio país —puso las manos en sus hombros—. Estarás bien. Y el bebé también. Sobre mi cadáver que ese tipo se va a acercar a ti de nuevo.

Tara la abrazó con fuerza, aferrándose a su piel canela y aspirando el aroma a menta de sus oscuros cabellos.

—Hana, te quiero tanto... —sonrió entre lágrimas—. Pero... ¿Y si no le crío bien? ¿Y si sale psicópata? ¿Y si...?

—¿Y si dejas de pensar así? —Tara sintió sus cabellos siendo acariciados—. No le vas a criar bien. Le vamos a criar bien.

Tara lloró con más fuerza ante sus palabras y rompió el abrazo para mirar esos ojos verdes como esmeraldas.

Verde como la esperanza que ella le daba.

—¿Por qué eres así, Hana? —rió entre sollozos—. ¿Qué sería yo sin ti?

—La chica más guapa del planeta pero menos consentida —sonrió divertida—. Y la más cabezota también.

—Así te enamoraste de mí.

—Cómo negártelo. Cometí el fatal error de decírtelo y así estoy ahora, siendo la más feliz del mundo.

Tara rió, y sus problemas pasaron a segundo plano cuando Hana le dio un beso tan dulce que sintió derretirse en él.

—Te quiero, y a nuestro hijo también.

Esas eran las palabras que Tara necesitaba escuchar de su esposa. Sabía que no había sido fácil para ella asumir que iba a tener que criar a un bebé que no habían elegido, que parte de él sería de un indeseable, pero Hana respetó su decisión de no abortar y la apoyó.

Siempre la había apoyado.

—Bien, señorita, ahora tienes que comer un pastel de chocolate.

Hana la ayudó a levantarse, y la llevó a la mesa del comedor mientras recogía la bolsa con el pastel.

—Nate —dijo Tara de repente.

—¿Qué?

—El niño se llamará Nate.

—¿Por?

—Es una combinación de nuestros nombres. Ha-na, Ta-ra —silabeó.

Hana sonrió mientras sacaba el pastel de la bolsa.

—Nate será entonces.

Tara sonrió mientras la miraba cortando la tarta.

Nate y Hana eran todo lo que necesitaba en su vida.


Hey-o!

Cómo estáis. Yo aquí de heterosexual por la vida 0 como se nota XD. Y bueno, pues también indignada con la justicia como se puede comprobar.

Este sería el reto 23: relata los pensamientos de una embarazada con miedo de que su hijo salga violador o psicopata.

Lo hice.muy fluffy porque quiero que entre en el anual de Romance 7u7

Dejo links!





Comentad y nos leeremos!


1 comentario:

  1. ¡Hola!

    Pues ya estoy por aquí. Se me ha hecho cortito el relato, de lo rápido que se lee.

    Creo que has afrontado muy bien el reto. Me encanta que sea otra mujer la que ayude a Hana a volver a ser feliz, además de la cero heterosexualidad, of course XD.

    Mientras leía pensé que te iría bien para el objetivo de romance y veo que era tu intención, así que espero que cuente :)

    Y no sé qué más decir ^^U
    ¡Hasta otra!

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